El siglo XVI supone una auténtica “crisis sacramental”. El pensamiento de Lutero y la Reforma Protestante subsiguiente tiene implicaciones directas en tanto niega planteamientos fundamentales, entre otros ámbitos, de la sacramentología general. La respuesta católica por parte del Concilio de Trento asumirá y propondrá la síntesis tomista.
Duración del tema
Este tema se imparte en dos sesiones.
Correspondencia con el libro de texto
Capítulo IV (pp. 128-176)
Preguntas de examen
7. El magisterio hasta Trento
8. La visión de los sacramentos en Lutero y en la Reforma.
9. Evolución de la compresión de los sacramentos desde Trento hasta la actualidad.
Cánones de Trento para la segunda pregunta
Canon 1.
Si alguno dijere que los sacramentos de la nueva Ley no fueron todos instituidos por Cristo; o que son más de siete o menos de siete, a saber: el bautismo, la confirmación, la eucaristía, la penitencia, la extrema unción, el orden, el matrimonio; o también, que alguno de éstos no es verdadera y propiamente sacramento, sea anatema.
Canon 2.
Si alguno dijere que los sacramentos de la Ley nueva no se distinguen de los sacramentos de la Ley antigua, sino en que las ceremonias y los ritos externos son diversos, sea anatema.
Canon 4.
Si alguno dijere que los sacramentos de la Ley nueva no son necesarios para la salvación, sino que son superfluos; y que sin ellos o el deseo de ellos, los hombres alcanzan de Dios la gracia de la justificación, por la sola fe (aun cuando no todos los sacramentos sean necesarios a cada uno), sea anatema.
Canon 6.
Si alguno dijere que los sacramentos de la nueva Ley no contienen la gracia que significan, o que no confieren la gracia misma a quienes no ponen obstáculo, como si no fueran nada más que signos externos de la gracia o de la justicia recibida por la fe, y algunas manifestaciones de la profesión cristiana, que permiten a los hombres distinguir
Canon 7.
Si alguno dijere que por estos sacramentos, aun recibidos como Dios manda, no se da siempre y a todos la gracia, en cuanto a lo que a Dios respecta, sino que la gracia se da algunas veces y a algunos, sea anatema.
Canon 8.
Si alguno dijere que mediante los mismos sacramentos de la Ley nueva no se da la gracia ex opere operato (por la acción realizada), sino que la sola fe en la promesa divina basta para obtener la gracia, sea anatema.
Canon 12.
Si alguno dijere que el ministro que está en pecado mortal no realiza o confiere el sacramento, aun cuando observe todo lo esencial para realizar o conferir el sacramento, sea anatema.
Duración del tema
Este tema se imparte en dos sesiones.
Correspondencia con el libro de texto
Capítulo IV (pp. 128-176)
Preguntas de examen
7. El magisterio hasta Trento
8. La visión de los sacramentos en Lutero y en la Reforma.
9. Evolución de la compresión de los sacramentos desde Trento hasta la actualidad.
Cánones de Trento para la segunda pregunta
Canon 1.
Si alguno dijere que los sacramentos de la nueva Ley no fueron todos instituidos por Cristo; o que son más de siete o menos de siete, a saber: el bautismo, la confirmación, la eucaristía, la penitencia, la extrema unción, el orden, el matrimonio; o también, que alguno de éstos no es verdadera y propiamente sacramento, sea anatema.
Canon 2.
Si alguno dijere que los sacramentos de la Ley nueva no se distinguen de los sacramentos de la Ley antigua, sino en que las ceremonias y los ritos externos son diversos, sea anatema.
Canon 4.
Si alguno dijere que los sacramentos de la Ley nueva no son necesarios para la salvación, sino que son superfluos; y que sin ellos o el deseo de ellos, los hombres alcanzan de Dios la gracia de la justificación, por la sola fe (aun cuando no todos los sacramentos sean necesarios a cada uno), sea anatema.
Canon 6.
Si alguno dijere que los sacramentos de la nueva Ley no contienen la gracia que significan, o que no confieren la gracia misma a quienes no ponen obstáculo, como si no fueran nada más que signos externos de la gracia o de la justicia recibida por la fe, y algunas manifestaciones de la profesión cristiana, que permiten a los hombres distinguir
Canon 7.
Si alguno dijere que por estos sacramentos, aun recibidos como Dios manda, no se da siempre y a todos la gracia, en cuanto a lo que a Dios respecta, sino que la gracia se da algunas veces y a algunos, sea anatema.
Canon 8.
Si alguno dijere que mediante los mismos sacramentos de la Ley nueva no se da la gracia ex opere operato (por la acción realizada), sino que la sola fe en la promesa divina basta para obtener la gracia, sea anatema.
Canon 12.
Si alguno dijere que el ministro que está en pecado mortal no realiza o confiere el sacramento, aun cuando observe todo lo esencial para realizar o conferir el sacramento, sea anatema.
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Resumen del tema 4 del libro de texto de R. Arnau